La dignidad del que rebusca en la basura

Hace tiempo que salió la noticia de que se iban a instalar candados en los contenedores de supermercados en Girona. La excusa era evitar problemas de salud pública, pero la solución no me pareció muy adecuada. Es que ni siquera es una solución al problema, que es “que haya gente tan necesitada que necesita buscar comida caducada en contenedores”.

En Suecia tenemos también gente buscando desperdicios que puedan rentabilizar, no ibamos a ser menos. Uno de los más codiciados son las latas y botellas en buen estado, porque te devuelven dinero contante y sonante cuando las reciclas. Y es que se paga por adelantado, 1sek (unos 0,1€) para latas y botellines o 2sek (0,2€) para recipientes grandes, y el dinero te lo devuelven si lo reciclas. Es una especie de multa por adelantado por no reciclar.

ikea_pase_pantEs común ver por la calle gente con bolsas azules del IKEA llenas, buscando en las papeleras más latas y botellines que personas no han querido reciclar por la razón que sea. He visto hasta gente con pinzas extensibles rebuscar entre el reciclaje de metal para encontrar latas. Y qué ha hecho la entidad encargada del reciclaje? Pues ha puesto unos “contenedores” especiales al lado de las papeleras.

Si no quieres reciclar la lata, la dejas ahí para que alguien con más tiempo, o más neceistado, la pueda coger con un poco más de dignidad. En estas situaciones es donde se demuestra la altura (o bajura) de nuestros gobernantes.

Evaluación académica y patinaje artístico

Evaluar. Valorar, cualificar, computar. Al oír esta palabra probablemente te haya venido a la cabeza el colegio. “Primera evaluación”. O la universidad. “Evaluación continua”. La palabra se puede usar fuera del ámbito educativo, pero por alguna razón nuestro cerebro vuelve a ello. Será algún tipo de trauma infantil?

Evaluar consiste en valorar si algo cumple ciertos criterios. En el caso de estudiantes, evaluar consiste en valorar si tus estudiantes saben un mínimo sobre un tema concreto, y cuánto saben más allá del mínimo. Con puntuaciones del 1 al 10 en la península, o letras de la F a la A en los países anglosajones, la evaluación es lo que más respeto infunde en los alumnos. A fin de cuentas, es un marcador de su conocimiento; define lo que saben de un determinado tema.

Si tuviera que describir las evaluaciones que me han hecho antes de que aprendiera nada sobre educación, un 90% han sido un examen escrito, com preguntas de teoría y problemas, puntuado del 1 al 10. Era un aprendizaje completamente superficial. Y en ningún momento sabía, como alumno, cual era el conocimiento mínimo necesario para aprobar. Sí que se sabía la nota mínima, pero nunca el conocimiento mínimo. El otro 10% era una evaluación de un trabajo o informe, mucho más subjetivo. Y en este caso ya no sólo era imposible saber el conocimiento mínimo, sino que además eran valoraciones completamente subjetivas. Vete tú a saber cuántas veces habré dicho, lleno de indignación: esta nota es injusta!

Pero no sólo se evalúa a los alumnos. También se evalúa, o mejor dicho se puntúa, a los deportistas que compiten en competiciones con jurado. Y a ojos de los espectadores es equivalente a mi 10% anterior: completamente arbitrario y opaco. No hay justificación de las puntuaciones, es un grupo de expertos que saben de lo que hablan, y tú te callas que no tienes ni idea. Y tiene un problema: los mangoneos con las puntuaciones son muy sencillos de justificar. Usted no sabe con quién está hablando! Que yo soy el experto! Usando jerga educativa, tanto la validez como la fiabilidad de un sistema como éste son muy malas.

Tomemos como ejemplo la final de patinaje artístico de las olimpiadas de invierno de 2002 en Salt Lake City. La pareja rusa iba por delante de la canadiense con su programa corto, pero tuvieron un error en el programa largo; la pareja canadiense lo hizo de manera impecable en el programa largo, tanto que los comentaristas los daban por ganadores nada más acabar… salvo que el jurado no opinó lo mismo. La polémica, incluyendo investigación de los miembros del jurado, acabó con la entrega de la medalla de oro a los dos equipos y con la introducción de un sistema de evaluación más objetivo.

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En este nuevo sistema se evalúa por un lado la dificultad de las figuras, y por otro y de manera independiente la calidad de las mismas. Y están obligados a ejecutar siete tipos de figuras distintos. La dificultad de las figuras es extremadamente objetiva:  existen puntuaciones de dificultad para cada una de ellas, y un panel de tres personas se ponen de acuerdo en cual era exactamente la figura que se ha ejecutado. Todas las figuras posibles están tabuladas con sus respectivas puntuaciones, y tanto los evaluadores como los competidores las conocen de antemano. La calidad de la ejecución es mucho más subjetiva, pero aun así los jurados tienen tablas con distintos criterios para evaluarla. De nuevo, estos criterios son públicos. (Y para evitar compras de votos, el valor más elevado y el menor se retiran, y se hace la media con los 7 votos restantes).

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Ejemplo de puntuación. Para los códigos de las figuras ejecutadas podéis ir a la Wikipedia.

Definir los criterios de evaluación de una asignatura por adelantado tiene sus ventajas. Una de ellas es que es un sistema justo para los alumnos. Pero no es la mejor de ellas, ni mucho menos. Sirven para motivar a los alumnos. Sirven para que estudien estratégicamente, ya que saben lo que se les va a evaluar. “Pero eso no es bueno!” pensaréis. No necesariamente, pero los alumnos no son tus enemigos, no tienes porqué pillarles a contrapié. Como no sólo controlamos lo que evaluamos, sino también lo que enseñamos, se pueden alinear las actividades de clase con la evaluación de manera que se trabaje y se evalúe lo que el profesor cree más importante. Le dices al alumno: mira, esto es lo que voy a evaluar. Pero en realidad estás diciendo: esto es lo que quiero que aprendas.

Pero las implicaciones van más allá de tu propia asignatura. Sirven para planificar toda la carrera, puesto que los criterios base, el “aprobado pelado”, le sirve a las asignaturas que vienen tras la tuya para saber cual va a ser el nivel mínimo de los estudiantes. O los coordinadores de un Grado son capaces de ver las habilidades y aptitudes que se entrenan a lo largo del mismo, y comprobar si hay algo que falta en la formación de sus universitarios.

La única desventaja, que los alumnos nunca valoran positivamente los cambios.

Qué difícil es cambiar según qué cosas

Hace unos días, el 11 de febrero, fue el Día Internacional de la Mujer en la Ciencia.

Más o menos a la par, se publicaba el informe anual de 2015 de mi universidad, KTH en Estocolmo, donde se comentaba que la cantidad de mujeres catedráticas (professor) y profesor contratado doctor (Associate Professor) había aumentado ligerísimamente, mientras que en el nivel de Profesor Ayudante Doctor (Assistant Professor) había empeorado mucho porque no se había contratado a ninguna mujer en 2015. Repito: cero mujeres contratadas. No sé cuantas plazas han sido asignadas en total, porque el informe aún no está publicado, pero me da igual: un 100% de las plazas adjudicadas a hombres no augura nada bueno.

El sistema de contratación del KTH es relativamente nuevo; el Tenure Track, o carrera científica, tiene tres etapas: Assistant Professor, Associate Professor, Full Professor (o Professor a secas). Esto está normalizado desde hace unos pocos anos (5 quizá?), y antes no existían las dos categorías intermedias como tal: eras un investigador/profesor temporal, o eras un investigador/profesor fijo. Se implantó el sistema para mejorar la estabilidad de la carrera investigadora, entre otras cosas para atraer a más mujeres a la misma. Y es que las mujeres, a pesar de ser más de la mitad del total de universitarios, desaparecen según se sube en la carrera científica (efecto conocido como “fugas en la tubería”, o “Leaking Pipe“).

Pero no sólo se ha hecho esto para mejorar la igualdad en los puestos superiores en academia. Suecia es un país que se toma bastante en serio el tema de la igualdad, con un partido político feminista a punto de entrar en el parlamento. Los comités de selección de la universidad tienen formación específica sobre igualdad. Las ofertas de trabajo son revisadas por un equipo especializado en igualdad para que la manera en la que están escritas no provoque rechazo en las candidatas mujeres. El comité de expertos internacionales que analiza los currículums (sí, se dice así) es igualitario. Los candidatos en las entrevistas finales suelen ser el mismo número de mujeres y de hombres. Los procedimientos se revisan continuamente para evitar procesos de selección viciados. Y esto es sólo lo que se hace respecto a la contratación de científicos, que a nivel de carrera, master, doctorado, etc. las clases específicas o los grupos de apoyo son algo muy común.

Y a pesar de todo, muy a pesar de todo esto, el año pasado no se contrató a ninguna mujer en el escalón más básico de la carrera científica en mi universidad. Estas personas serán los futuros Assistant Professors y Professors, de manera que estamos lastrando la igualdad en el futuro a medio plazo.

Me consuela un poco que el propio presidente de la universidad dice que esto le preocupa mucho, y que están reuniéndose para tomar medidas al respecto, entre las cuales se encuentra centralizar aún más el proceso de contratación (hoy en día está controlado por las distintas escuelas). Ya veremos lo que se consigue, pero viendo todos los esfuerzos que se están haciendo y el resultado que tienen sólo me queda pensar: qué difícil es cambiar según qué cosas.

Para voto rogado el que tengo aquí colgado

Perdón por el título, pero era el único posible. No ha habido manera de sacarlo de la cabeza. Nos os lo toméis como una falta de respeto a lo que no han podido votar, son las malas influencias en tuiter. Aparte de las disculpas iniciales, un disclaimer: esto es mi experiencia personal con el voto rogado, nada más. No estoy ni a favor ni en contra, sino todo lo contrario. Ahora a la historia en sí.

Otoño de 2011, Mariano se prepara para la conquista de La Moncloa. En el norte del norte, una familia de emigrantes novatos se informan de qué hacer para poder votar por correo. La página web de la embajada en Estocolmo no dice nada. Preguntando por correo electrónico, la embajada sólo sabe que hay que rogar el voto primero, que eso es nuevo para estas elecciones, pero no se puede hacer hasta la convocatoria oficial. Y resulta que tienes que esperar a que te manden la información por correo desde la delegación provincial en la que estás inscrito, así que mientras tanto lo único que puedes hacer es asegurarte de que estás inscrito en el CERA y que tu dirección es la correcta en los papeles de la embajada, y esperar. Al final los papeles llegan una semana antes de las elecciones.  El proceso es sencillo: rellenar un formulario, firmar, adjuntar copia de DNI o pasaporte y mandarlo por correo certificado a la delegación provincial de la que salió. Sería pereza, estulcia o lo yo qué sé, pero al final no lo mandamos. Con una semana de antelación? A mandar una carta, esperar unas papeletas de vuelta, y enviar otra carta con nuestros votos? Nos habían rogado el voto robado. O algo.

Otoño de 2015, Mariano se hace fuerte el La Moncloa mientras le atacan por los cuatro puntos cardinales. Unos emigrados bastante más avispados lo planean por adelantado. Se informan bien para que no se la metan doblada otra vez. Grupos de personas generan toda la información necesaria para que no le pille a nadie a contrapié. Se circula información por Facebook, Twitter, WhatsApp y hasta las asociaciones de emigrados mandan correos electrónicos con qué pasos seguir. El bombardeo informativo es tal que hasta algunos periódicos te explican como hacerlo. Parece que en la administración han aprendido de sus errores, porque ahora permiten que te bajes de internet el impreso de solicitud de voto desde que se convocan las elecciones, cosa que hace cuatro años no se podía. La información de la página web de la embajada no es excelente, pero sí adecuada y está colgada con antelación. Además, te permiten mandar la solicitud por fax a la delegación provincial, acelerando el proceso mucho más. El resultado? Pues precisamente ese: fax mandado, votos recibidos por correo certificado el 4 de Diciembre, leemos las instrucciones y decidimos que iremos a votar a la Embajada. Que también podríamos haberlo mandado por correo certificado a la Embajada, pero teníamos que ir a buscar pasaportes renovados, y ya que estábamos…

Diciembre de 2015, no paro de leer que hay los mismos problemas con el voto rogado (o como mínimo que el porcentaje de votos desde el extranjero será similar a 2011). Que hay personas que van a votar gracias a abstencionistas generosos. Y me pregunto, yo que lo he tenido tan fácil esta vez: qué carajo ha pasado?

Nota: en versiones tuiteras la historia era algo así como que recibimos los votos con muy poco tiempo y no votamos, pero ahora mismo no recuerdo ni siquiera eso: recibimos la solicitud de ruego con muy poco tiempo.

Recordatorio: Australia es muy grande

Aunque quizá a muchos no os pille de nuevas, las escalas de los tamaños de los países no se conservan en la proyección de Mercator. No sé si es eso o que estoy acostumbrado a ver el mapa de Europa aislado, pero de vez en cuando viene bien recordar que Australia es grande. Muy grande. Tanto como EEUU.

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O incluso más grande aún. Bueno, ahí no aparece Alaska. Fuente.

Y me lo han recordado temas laborales. El Inland Rail, un proyecto ferroviario para enlazar Melbourne con Brisbane por el interior en lugar de por la costa. Mientras leía el artículo pensaba que, sin escalas y a lo bruto, era como un Málaga-Valencia… y de pronto leo que ahorrará “10 horas de trayecto”. Pero donde vas tunante, que transportáis los containers en carro de mulas? Pues de un Málaga-Valencia nada, resulta que es el triple de distancia: nada menos que 1700 km. Echadle un ojo al vídeo para alucinar con el transporte de mercancías en Australia.

Los números de los Aussies son apabullantes: trenes de 1800m de largo, 21 toneladas por eje y hasta 115 km/h. Que es lo que sale cuando te preocupas del transporte de mercancías (y tienes las condiciones de mercado adecuadas).

Lo ví aquí hace un tiempo.

Lo confieso: a veces compro ECO

Soy un radical. No compro ECO por defecto. Por qué? Pues porque no quiero morirme de comer brotes de soja alemanes, por ejemplo. O porque en los cultivos ECO se usan pesticidas “naturales” extremadamente tóxicos. Pero principalmente porque cuando yo compro ECO estoy justificando que se malgasten recursos en una normativa que quizá comenzó con buena voluntad, pero no tiene ni pies ni cabeza. Ya he hablado antes de esta fobia tan lógica cuando hablaba de porqué compro huevos de gallinas felices (pero no ECO). Pero hasta yo, con mi tan estructurada intransigencia, compro ECO de vez en cuando por iniciativa propia. Éstas son las condiciones que se deben dar para que tal magno evento ocurra.

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1.- Que lo ECO sea más barato que lo convencional

No suele ser el caso a no ser que esté de oferta. Lo habitual es que la comida etiquetada como ECO sea entre un 10% y un 175% más cara que la convencional, debido a las limitaciones que la etiqueta ECO requiere sobre los cultivos o la ganadería. Que me vendes el mismo producto en formato ECO más barato? Pues lo compro, punto. Que la pela es la pela.

2.- Que haya sido cultivado sustancialmente más cerca de mi casa

Esta es un poco más subjetiva, y depende también de cuánto más pago por el producto ECO. Pero si me dan a elegir entre entrecot de ternera neozelandés y entrecot ECO de Suecia, pues elijo el segundo. Si no cuesta el doble, claro. Mirándolo en retrospectiva, creo que nunca he aplicado esta regla para comprar ECO en lugar de convencional, aunque sí que la aplico para elegir entre distintos productos convencionales.

3.- Que tengan un sabor sustancialmente mejor

Si la anterior era subjetiva, ésta ya ni os cuento. El ejemplo más claro es que aquí, en Suecia, las frutas dejan mucho que desear. Por eso hubo una época que comprábamos una caja de fruta y verdura ECO que nos traían a casa cada semana, porque realmente había diferencia en sabor. La pregunta que todo escéptico ha de hacerse es: existe un marcador objetivo de la sabrosura de la fruta? Y la respuesta es que sí, sí que lo hay: los niños comían mucha más y por iniciativa propia. Eso sí, no encuentras compañías que te manden fruta a casa si no es ECO, porque ya sabes, lo normal lo compras en el super y punto. Supongo.

4.- Que las propiedades nutricionales sean mejores

Aquí ya entramos en otro nivel, el de los productos procesados con denominación ECO, que por aquí abundan sobremanera. Por ejemplo pasta ECO, tomate frito ECO o, el ejemplo que nos atañe, copos de maíz ECO (aka Corn Flakes ECO). Los normales tienen una cantidad de azúcar de 8g por cada 100g, mientras que los ECO tienen… menos de la mitad! 3.6g para ser exactos. Y no es que los de marca sean especialmente azucarados, también comprobé los de marca blanca barata (5.8g) y los de marca blanca regular (8.6g). Alguien me puede explicar cómo puede el azúcar del mismo tipo de cereales ser más del doble? (Tranquilos, es una pregunta retórica.)

Cornflakes ECO suecos, información nutricional

Cornflakes ECO suecos, información nutricional

nutrition.8.400

Corn Flakes de marca, información nutricional

Aun así, cada vez que compro algo ECO lo hago con la nariz tapada, pensando que estoy fomentando el uso de pseudociencias agrícolas en el sector. A pesar de que la etiqueta ECO no sea la razón por la que lo compre (y de hecho, de manera habitual sea la razón de que NO lo compre), los productores de productos ECO cuentan mi compra como que existe demanda debido a un hecho diferencial (ser ECO) que no es el hecho diferencial por el que he comprado su producto.

Para que veáis que todos tenemos nuestro precio.

Electrocución por selfie

JR West, la compañía que opera trenes desde Kyoto hacia el suroeste de Japón, ha prohibido el uso de palos de selfies en las estaciones y trenes desde mediados de septiembre.

Me ha llamado la atención que les preocupe la posibilidad de electrocutarte con la catenaria. No sé cómo de realista es, me da en la nariz que necesitarías un palo para selfies muy largo, como mínimo en las estaciones de Shinkansen, tal y como podéis comprobar en la siguiente imagen.

Para llegar hasta la catenaria necesitas un palo de selfie de 3,5m de largo… y si no comparad con los peatones.

Quizá en las líneas locales la catenaria esté más cerca, pero sigue pareciéndome exagerado que puedas llegar a ella sólo con un palo de selfie. Por mi parte, las razones para que no lo uséis serían más por vergüenza ajena que otra cosa. Yo intento no meterme, allá cada uno con sus hobbies. Eso sí, tened cuidado.

Visto en Kirai.