Hasta los huevos (ecológicos)

Eco. Bio. Natural. Orgánico. Tienes tu producto, elige tu palabro favorito para hacer creer a tu cliente que es más saludable, que consume menos recursos o que genera menos cochinadas. Vale, me ha quedado muy borde… dejadme primero definir la línea base de mi postura, que muchos de los que me leéis no sabréis de lo que os estoy hablando.

  1. Los productos con etiquetado eco no son más saludables, o al menos no se ha podido demostrar que sean más beneficiosos para la salud, mientras que las intoxicaciones por productos orgánicos son mayores que la agricultura convencional (mayores en proporción: hay menos casos pero también se consumen mucho menos. Un ejemplo recurrente, los huevos ecológicos con dioxinas.)
  2. Los productos con sello Orgánico no tienen porqué tener mejor sabor que los convencionales, o al menos es muy dificil diferenciarlo en catas ciegas.
  3. Los productos con etiquetado eco no tienen por qué consumir menos recursos. De hecho, consumen más terreno y agua por unidad de producto por el hecho de ser menos eficientes.
  4. Los productos con etiquetado eco no necesariamente generan menos secundarios. Sobre todo si traes las piñas ecológicas desde sudamérica, o envuelves tus pepinos ecológicos en plástico.
  5. La normativa de etiquetado eco tiene puntos que no están basados en ningún estudio, son sólo opiniones de gente con fobias más o menos irracionales. Y por si fuera poco, la última revisión incluye fitoterapia, homeopatía y oligoelementos (sic.). Un buen resumen de la última normativa ecológica de la EU lo podéis encontrar en Tomates con Genes.

Mi manera personal de entender el consumo ecológico es la siguiente: tratar de consumir productos locales para reducir el impacto del transporte, comer productos de temporada por ser los más eficientes o reducir la cantidad de carne roja por ser la que más recursos consume, por poner algunos ejemplos. De hecho aborrezco los productos con etiquetado ECO y como norma general no los compro, aunque hago excepciones si el sabor merece la pena. Es una herramienta de márketing, una marca comercial.

Y resulta que estoy viviendo en uno de los peores países para ser un criticón con lo ECO. Según estudios del Research Institute for Organic Agriculture Suecia es el tercer país en la proporción de tierras para la agricultura que dedica a la orgánica, y es el sexto país en consumo de productos ecológicos. Está interiorizado que el consumo eco es consumo responsable, sin más crítica a ninguno de sus puntos flacos. Muchos colegios tienen como política comprar siempre leche y fruta eco, por ejemplo. Además, por ser un país rico las familias (acomodadas) pueden permitirse gastar el doble en productos ECO sin que repercuta en sus bolsillos. Sólo con ver la lista de países entre los mayores consumidores ya se ve que no son los de la cola de la OCDE precisamente…

Proporción de tierras cultivables con sello Orgánico

Proporción de tierras cultivables con sello Orgánico

Mayores consumidores de productos ECO

Mayores consumidores de productos ECO

Una de las espinas que he tenido clavada desde hace más tiempo son los huevos. Espina retórica y huevos de gallina, malpensados. La oferta aquí en Suecia era como sigue: huevos de gallinas hacinadas en interior (inomhus), gallinas que pueden corretear, pero en interior (frigoende inomhus) o gallinas ECO, que según la normativa corretean libremente por el campo (frigoende utomhus, seguidme el rollo con las definiciones en sueco, que suena más exótico.) Y tuve una amigable discusión de investigadores escépticos con mi otra mitad en la que discutíamos si las gallinas Orgánicas ponían huevos más ricos por variables como la raza, la alimentación o el no estar aisladas en un hangar lleno de pienso. Se puede achacar la ricura de los huevos a la Organicidad de la gallina? O son otras variables las que influyen? Pero no se podía saber, porque o comías inomhus, o comías Orgánicos. Y los segundos están mucho más ricos.

Hasta que llegó la última normativa de Agricultura Ecológica. Más grande, más fuerte, más restrictiva! Ahora con homeopatía y oligoelementos! Como dice Mulet en el artículo que os he enlazado antes, “…de aplicarse esta norma el efecto esperado es disparar (todavía más) el precio de lo ecológico.” Y es que lo ecológico, por requerir tantas peculiaridades para sus cultivos y tener un rendimiento mucho menor, es más caro. Pero si además endurecemos las condiciones a cumplir para que reciban el sello de Orgánico, será aún más caro.

Vámonos a uno de los países que más alto están en las listas de producción y consumo Orgánico. En Dinamarca no es posible (o no lo era hace unos meses) comprar huevos que no fueran Orgánicos. Los huevos ecológicos han expulsado del mercado al resto, y es imposible encontrar huevos de gallinas inomhus (eso es lo que dicen en el anterior artículo, al menos, a mí me parece exagerado.) Pues resulta que los granjeros daneses están avisando de que a partir de 2015 se bajaban del carro ECO, porque sería demasiado caro tener los terrenos y las condiciones adecuadas para recibir la certificación de Producto Orgánico.

Y de repente, tras el anuncio de la nueva normativa, aparecen en los supermercados suecos otro tipo de huevos. Huevos de gallinas criadas en el exterior, pero que no tienen la certificación ECO. Son símplemente huevos de gallinas frigoende utomhus, aka. Gallinas Felices™, los que queríamos probar para comprobar si es lo ECO lo que hace el sabor o muchas otras variables. Y son caros, sí, cuestan el doble que los baratuchos, pero siguen siendo más baratos que los huevos con certificación Orgánica. No hemos hecho cata para dirimir cual está más rico, los ECO o los Gallinas Felices™, pero probablemente no sabríamos diferenciarlos en una cata ciega.

Huevos ECO y huevos de Gallinas Felices

27:- por los huevos de Gallinas Felices y 37:- por los ECO. Pido perdón por la horrible calidad de la foto del móvil.

Y de esto de los huevos ya hace unos meses, pero hace relativamente poco llegó un camión de venta de carne y derivados a nuestra puerta (aquí los camiones son bastante habituales en zonas dispersas como nuestro pueblo) y tras el rollo inicial de que vendían carne sueca de calidad, nuestra preguntando rigor: es ECO? Y resulta que no, pero que los animales son criados en pastos excepto en invierno, y tratados bien y con ética. Hasta te dan un folleto explicándote lo bien que tratan a la ternera que te vas a comer, con fotos y todo (a ver si me van a hacer vegetariano de la penica que me da comérmela a la pobre). Exactamente la misma situación de los huevos: no es la normativa ECO la que define el producto, sino la idea del negocio local con un trato adecuado de los animales. Y qué queréis que os diga,  a mí con eso me basta. Eso y que la comida sea sabrosa, por supuesto.

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3 comentarios en “Hasta los huevos (ecológicos)

  1. Lo de natural y ecológico ha llegado a unos niveles ridículos, pero lo que me extraña es que sea sobre todo en los países más prósperos.

    En fin, a las anécdotas.

    Me he encontrado con los cultivadores de tomate de balcón que son incapaces de entender que el tomate de supermercado sabe poco porque ha tenido que ser recolectado verde y madurado en tránsito y que el poco sabor es el precio que tienen que pagar por comer tomate fuera de temporada. En general pasa con cualquier vegetal comestible.

    Me he encontrado con unos cuantos que yo llamo cultistas del pan. Que si la masa madre por aquí, que si la masa del pan normal de panadería que compro ha sido hecha con conservantes y luego congelada. Que rollo con los conservantes. Yo los prefiero a tener que estar pensando que la comida podría matarme porque se echa a perder enseguida.

    Luego están los furibundos antitransgénicos. Joder que miedo tienen a los transgénicos. Puestos a tener miedo yo tendría más miedo con los híbridos normales donde se mezclan genes a lo loco y no con los transgénicos que por ahora van de uno en uno. Además, la digestión se encarga del ADN de lo que te comas.

    Es una pena que la gente tenga un desconocimiento tan profundo sobre química y biología básica que haga que caigan con tanta facilidad en estos autoengaños. En fin, yo seguiré comiendo tranquilamente el pan que hecho con harina de ese monstruo hexaploide (pero no transgénico) que es el trigo común.

    Por otra parte, el consumo de alimentos de proximidad me parece muy interesante. Entre otras cosas por tener la producción de alimentos más distribuida, lo que hace que sea más resiliente (aunque posiblemente algo menos eficiente) y permite lujos como tener animales criados con posibilidad de ejercitarse que eso provoca que los músculos estén más tonificados y la grasa distribuida en el músculo en vez de separada lo que posiblemente afecte al sabor mucho más que casi cualquier otra cosa. Los huevos del corral de mi tío y las gallinas que matan de vez en cuando están muy ricos (y los alimenta con pienso estándar) pero a veces mis padres compraron pollo ecológico y yo no pude advertir la diferencia (me enteré a posteriori cuando lo comentaron) y la diferencia con pollo comprado en el supermercado no es gran cosa. En realidad no noto gran diferencia en el sabor.

    Es una pena no poder hacer catas a ciegas a nivel local con este tipo de cosas, caerían muchos mitos. Mucha gente seguiría pensando que lo ecológico es intrínsecamente mejor sin motivo, pero al menos no podrían dar la lata con el sabor)

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