A este juego le faltan dos cartas

Dobble es un juego delicioso. Rápido, competitivo, compacto, es la opción perfecta para introducir a muggles en el mundo de los juegos de mesa. Las cartas redondas y las reglas simples los atraen aún más. Pero es un juego con una miga matemática que no te esperas. Empecemos por explicar la mecánica del juego.

El Dobble es un juego de cartas en las que cada una de ellas tiene ocho dibujos diferentes. Si comparas dos cartas entre sí, todos los dibujos en esas dos cartas son diferentes excepto uno. Y puedes probar con cualquier combinación de dos cartas, siempre habrá uno y solo un dibujo que coincida entre ambas. Hay distintos modos de juego, pero todos se basan en ser el primero que encuentra el dibujo coincidente entre tu propia carta y una carta ajena o común para todos los jugadores: el que más rápido la encuentre se va deshaciendo de cartas o va ganando más y más cartas dependiendo del método de juego. En total hay 55 cartas, cada una con 8 símbolos, y un total de 57 símbolos repartidos entre ellas.

Ejemplo de los símbolos en común entre varias cartas

Cómo de difícil ha sido diseñar este juego? Aquí es donde se hace necesario introducir la geometría proyectiva, que tiene dos postulados iniciales muy parecidos a nuestras limitaciones en el juego:

  • Dos puntos definen una recta.
  • Todo par de rectas se cortan en un punto.

Si ponemos “cartas” y “símbolos” en esas dos frases (y lo reescribimos más claro), tenemos algo parecido a nuestras restricciones en el juego de mesa:

  • Dos cartas definen un símbolo (o dos cartas tienen en común un sólo símbolo).
  • Todo par de símbolos (distintos) se cortan en una carta (cierta combinación de símbolos sólo se da en una carta concreta).

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