A este juego le faltan dos cartas

Dobble es un juego delicioso. Rápido, competitivo, compacto, es la opción perfecta para introducir a muggles en el mundo de los juegos de mesa. Las cartas redondas y las reglas simples los atraen aún más. Pero es un juego con una miga matemática que no te esperas. Empecemos por explicar la mecánica del juego.

El Dobble es un juego de cartas en las que cada una de ellas tiene ocho dibujos diferentes. Si comparas dos cartas entre sí, todos los dibujos en esas dos cartas son diferentes excepto uno. Y puedes probar con cualquier combinación de dos cartas, siempre habrá uno y solo un dibujo que coincida entre ambas. Hay distintos modos de juego, pero todos se basan en ser el primero que encuentra el dibujo coincidente entre tu propia carta y una carta ajena o común para todos los jugadores: el que más rápido la encuentre se va deshaciendo de cartas o va ganando más y más cartas dependiendo del método de juego. En total hay 55 cartas, cada una con 8 símbolos, y un total de 57 símbolos repartidos entre ellas.

Ejemplo de los símbolos en común entre varias cartas

Cómo de difícil ha sido diseñar este juego? Aquí es donde se hace necesario introducir la geometría proyectiva, que tiene dos postulados iniciales muy parecidos a nuestras limitaciones en el juego:

  • Dos puntos definen una recta.
  • Todo par de rectas se cortan en un punto.

Si ponemos “cartas” y “símbolos” en esas dos frases (y lo reescribimos más claro), tenemos algo parecido a nuestras restricciones en el juego de mesa:

  • Dos cartas definen un símbolo (o dos cartas tienen en común un sólo símbolo).
  • Todo par de símbolos (distintos) se cortan en una carta (cierta combinación de símbolos sólo se da en una carta concreta).

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Escepticismo precoz y niños preguntones (II)

– Aita, qué es el Tiempo?

¡Joder con el niño! ¡Nos va a salir físico teórico! ¡O filósofo! ¿Y a esto qué le respondemos? Su madre, que tiene mucho criterio, le pregunta:

– ¿Y por qué lo preguntas?

– Cuando jugamos al Busytown*, cuando el reloj de arena se termina dices “¡Tiempo!” ¿Qué es tiempo?

¡Culpable!

Vale, eso es otra cosa. Es relativamente sencillo de explicar aplicando una situación concreta, y más esta con la que está muy familiarizado. Es un juego de mesa en el que posees un tiempo fijo para encontrar el mayor número de objetos iguales. De hecho, puedes sacar muchísimos ejemplos para responder a “qué es el tiempo” en el día a día (noche-día, días de la semana, estaciones, duración de un programa de televisión, viajes en autobús…), pero siempre dependes de que su intuición sea correcta respecto al nexo común de todos los ejemplos. Es una pregunta extremadamente compleja para responder en una sola frase a un niño pequeño, nos tendremos que conformar con alimentarle de todos los ejemplos que se nos ocurran hasta que lo entienda por sí mismo.

Y entonces, sin relación alguna, me encuentro lo siguiente entre mis lecturas RSS (negritas mías):

¿Qué es el tiempo? Lo que miden los relojes. ¿Existe el tiempo en un universo en el que no se pude construir ningún reloj? Según las ideas de Albert Einstein, no existe lo que no se puede medir. ¿Se puede construir un reloj solo con fotones? No, por ello se suele decir que para un fotón no existe el tiempo, solo el espacio. ¿Se puede construir un reloj en un universo en el que no existen partículas con masa y todas se mueven a la velocidad de la luz? Construir un reloj requiere intercambiar partículas sin masa entre partículas con masa, utilizando solo las primeras es imposible construirlo. Durante la primera billonésima de segundo tras la gran explosión (el big bang) creemos que ninguna partícula tenía masa, salvo el bosón de Higgs (la única partícula capaz de interaccionar con el campo de Higgs en dicha época). La única partícula que permitía construir un reloj era el bosón de Higgs. La naturaleza del tiempo parece ligada de forma íntima al bosón de Higgs.

Seguir leyendo “El bosón de Higgs y la naturaleza cuántica del tiempo” en Francis (th)E mule Science’s News

Mañana se lo cuento, a ver si es más de física teórica o de filosofía.

Enrtrada relacionada: Escepticismo precoz y niños preguntones

* Si sois padres y no conocéis el universo de Richard Scarry, ya estáis tardando. Entrada nostálgico-educativa en breve.

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