Tribología digital (de dedo)

Fuente: Wikimedia Commons

Los seres humanos podemos construir y utilizar cualquier herramienta sofisticada. Una de las razones es la configuración de nuestra mano, que nos permite agarrar objetos de manera eficaz. Pero yendo aún más lejos, podemos agarrar objetos por el coeficiente de fricción existente entre la piel de nuestra mano y la superficie del obeto levantado. Por ejemplo, agarrar un trozo de hielo puede ser muy frustrante, puesto que tiene un coeficiente de fricción muy reducido y no podemos aplicar las fuerzas tangenciales necesarias para mantenerlo fijo en nuestra mano.

Este es un extracto en castellano de mi último artículo para Mapping Ignorance, la nueva iniciativa de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV-EHU. El original está escrito en inglés, y es muy recomendable leer otros artículos sobre temas diferentes. Puedes seguir a Mapping Ignorance en Twitter y Facebook para estar al tanto de las últimas actualizaciones.

Si te ha gustado la entrada, más abajo puedes compartirlo en Twitter, Facebook o Google+ o mandarlo a Menéame. Y si te gusta el blog puedes seguirme en TwitterGoogle+ o suscribirte por RSS o por correo electrónico (en la columna lateral).

Anuncios