Escepticismo precoz y niños preguntones (II)

– Aita, qué es el Tiempo?

¡Joder con el niño! ¡Nos va a salir físico teórico! ¡O filósofo! ¿Y a esto qué le respondemos? Su madre, que tiene mucho criterio, le pregunta:

– ¿Y por qué lo preguntas?

– Cuando jugamos al Busytown*, cuando el reloj de arena se termina dices “¡Tiempo!” ¿Qué es tiempo?

¡Culpable!

Vale, eso es otra cosa. Es relativamente sencillo de explicar aplicando una situación concreta, y más esta con la que está muy familiarizado. Es un juego de mesa en el que posees un tiempo fijo para encontrar el mayor número de objetos iguales. De hecho, puedes sacar muchísimos ejemplos para responder a “qué es el tiempo” en el día a día (noche-día, días de la semana, estaciones, duración de un programa de televisión, viajes en autobús…), pero siempre dependes de que su intuición sea correcta respecto al nexo común de todos los ejemplos. Es una pregunta extremadamente compleja para responder en una sola frase a un niño pequeño, nos tendremos que conformar con alimentarle de todos los ejemplos que se nos ocurran hasta que lo entienda por sí mismo.

Y entonces, sin relación alguna, me encuentro lo siguiente entre mis lecturas RSS (negritas mías):

¿Qué es el tiempo? Lo que miden los relojes. ¿Existe el tiempo en un universo en el que no se pude construir ningún reloj? Según las ideas de Albert Einstein, no existe lo que no se puede medir. ¿Se puede construir un reloj solo con fotones? No, por ello se suele decir que para un fotón no existe el tiempo, solo el espacio. ¿Se puede construir un reloj en un universo en el que no existen partículas con masa y todas se mueven a la velocidad de la luz? Construir un reloj requiere intercambiar partículas sin masa entre partículas con masa, utilizando solo las primeras es imposible construirlo. Durante la primera billonésima de segundo tras la gran explosión (el big bang) creemos que ninguna partícula tenía masa, salvo el bosón de Higgs (la única partícula capaz de interaccionar con el campo de Higgs en dicha época). La única partícula que permitía construir un reloj era el bosón de Higgs. La naturaleza del tiempo parece ligada de forma íntima al bosón de Higgs.

Seguir leyendo “El bosón de Higgs y la naturaleza cuántica del tiempo” en Francis (th)E mule Science’s News

Mañana se lo cuento, a ver si es más de física teórica o de filosofía.

Enrtrada relacionada: Escepticismo precoz y niños preguntones

* Si sois padres y no conocéis el universo de Richard Scarry, ya estáis tardando. Entrada nostálgico-educativa en breve.

Si te ha gustado la entrada, más abajo puedes compartirlo en Twitter, Facebook o Google+ o mandarlo a Menéame. Y si te gusta el blog puedes seguirme en TwitterGoogle+ o suscribirte por RSS o por correo electrónico (en la columna lateral).

 

Anuncios

2 comentarios en “Escepticismo precoz y niños preguntones (II)

  1. Enhorawena por el niño, apunta a estudiante avanzado y gran persona en la vida! De todas maneras, oi a otro bloguero muy concienciado con esto que su hija era así, hasta que a los 9-12 años decía que en la escuela los habían estropeado. Estando en Suecia no sé si se pueden comparar educaciones (no me conozco las diferencias). Es muy importante mantener el espíritu curioso durante los primeros años. Feliz Año!

    • Gracias por el comentario, Julián 😀
      Realmente no me parece que mi hijo sea excepcional, aunque sí por encima de la media. Cuando tenga más edad ya veremos, será lo que él quiera, a ver si por aquí la educación es buena, porque también hay padres que se quejan mucho…

Los comentarios están cerrados.