Maneras poco probables de morir (pero muy eficientes)

A estas alturas ya lo han visto 30 millones de personas, es un hype en toda regla. Dumb ways to die es un vídeo que enumera… bueno, pues eso: maneras estúpidas de morir. Si no lo habéis visto aún, echadle un vistazo para que no os chafe el final.

Como veis, es un vídeo con protagonistas graciosetes, con canción pegadiza y muy buen sentido del humor respecto a la estupidez de los protagonistas, con el toque justo de gore. Como habéis podido comprobar si habéis llegado hasta el final, es una campaña de seguridad en las estaciones, pasos a nivel, etc. del Metro de Melbourne (extremadamente viral y muy bien hecha, por cierto). Y es que cuando hay un accidente de este tipo las consecuencias suelen ser fatales, como se pudo comprobar hace un par de años en el atropello en la estación de Castelldefels.

Exceptuando este caso excepcional, las muertes por atropellos de peatones son poco comunes en vehículos ferroviarios. No he encontrado estadísticas, pero si nos guiamos por las noticias de la prensa nacional tenemos unas 20-30 muertes al año por atropellos de peatones, frente a las más de 400 muertes y 2000 heridos graves provocados en carretera (Anuario de la DGT, 2010). Los casos que suelen llegar a los telediarios son, habitualmente, los de trenes que arrollan coches en pasos a nivel, dado que suelen tener víctimas múltiples. En españa se está intentando hacer desaparecer todos los pasos a nivel sin barreras para evitar este tipo de accidentes.

Cuando ocurren este tipo de desgracias siempre se investiga, por supuesto, y aparecen titulares del tipo “La fiscalía no acusará al conductor del tren… “. No os llevéis a engaño, porque a no ser que el conductor fuera a más velocidad de la permitida (y entonces la culpa sí que puede ser suya) poco puede hacer para parar a tiempo. El tren es una enorme masa de metal circulando a 100km/h o más con muy poca adhesión en el contacto rueda-carril, por lo que las frenadas de emergencia son extremadamente ineficaces. Y donde los automóviles pueden frenar y cambiar el trazado, los trenes solo pueden frenar y esperar que a los peatones o vehículos les de tiempo a apartarse. Y si hay un impacto, la enorme energía cinética que tienen estos mastodontes hace que las consecuencias sean fatales. Para los atropellos de coche la proporción entre heridos graves  y muertos es de 5:1, 27:1 en caso de tener en cuenta los heridos leves. Si nos fijamos en el accidente de Castelldefels, la proporción es de aproximadamente 1:1. De cada dos víctimas, una es mortal.

Así que volviendo al vídeo del inicio, quizá no han tenido mucho tacto con las familias de las víctimas (básicamente están llamando estúpidas a las personas que han sido atropelladas por trenes, y recordemos que la mayoría están muertos), pero tiene toda la razón del mundo. Cuando hay un atropello con un tren implicado es habitualmente culpa de las víctimas, por tener demasiada confianza. Las víctimas de atropellos de trenes se reducirían un 95% en caso de que todos actuáramos con prudencia y sin prisas. Tomáoslo con calma.

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Un comentario en “Maneras poco probables de morir (pero muy eficientes)

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