La ciencia del embarazo

No se si soy un bicho raro, pero me interesa mucho todo lo relacionado con el embarazo, el parto y la paternidad. Me resulta pesado leer libros de este tipo por como están escritos, pero me he metido algunos entre pecho y espalda, y no me arrepiento de ello. Son aún más los resúmenes que me han hecho y que he escuchado con mucho interés. Quiero ser un buen padre y me esfuerzo en conseguirlo.

Otro de mis intereses es el escepticismo bien entendido, el evitar las pseudociencias y aplicar el método científico a todo lo que pueda. Eso me convierte en un criticón y aguafiestas para muchos, pero es lo que tiene ser coherente con tus propias ideas.

Pues bien, cuando intentamos juntar estas dos facetas de mi vida, se lía parda. Y es que, dejando a parte el embarazo… ¿como crías a tu hijo de manera “científica”? Esto está lleno de amimefuncionas y experiencias personales, no hay estudios a gran escala de qué técnicas hacen que tu hijo sea más educado, más listo, menos agresivo, o más lo-que-sea. Y no es que haya pseudociencias, es que hay una completa ausencia del método científico, y no he visto a nadie criticar esto.

Pseudociencias de crianza

Con “pseudociencia de la crianza” me refiero a métodos que aparentan ser científicos referidos a un aspecto concreto de la crianza de un niño, como por ejemplo dormir o comer de manera adecuada. El ejemplo más claro de pseudociencia de la crianza es el conocido como Método Ferber-Estivill. El método dictamina que, a la hora de dormir, hay que dejar a los niños o bebés llorar un tiempo determinado, de acuerdo a unas tablas proporcionadas en el libro. Nadie sabe de donde han salido estas tablas y por eso mismo no pueden considerarse científicas: no se han hecho estudios para obtenerlas. Pero por el mero hecho de estar organizado de esta manera da la falsa impresión de que hay ciertos estudios en los que se basan.

Pues bien, si miras alternativas a este método, como por ejemplo el colecho, tampoco puedes encontrar estudios científicos de que te digan si es mejor o peor a largo plazo para el niño. Muchos de los trabajos científicos que hay sobre el colecho están relacionados con el Sindrome de Muerte Súbita del Lactante, tanto para decir que no se sabe si hay relación [1] como que sí que la hay [2] como que no la hay [3]. Y no soy un experto pero seguro que hay unas cuantas referencias más que analizar.

En base a esta ausencia de estudios, la decisión de qué hacer a la hora de dormir a tu hijo no se basa en razonamientos lógicos, sino en “sentido común”, “empatía” o como le queráis llamar. Y esto ocurre para cualquier aspecto educacional temprano: no hay estudios de su impacto a largo plazo, como mínimo no los he encontrado. No se sabe, desde el punto de vista científico, cuales son las mejores decisiones a la hora de criar a tu hijo.

Pseudociencias pre-parto

Mi intención inicial era escribir sobre la medicalización del parto y las posibilidades que te dan en Suecia a la hora de dar a luz, pero a medio camino leí unos Twits de @undivaga que me dejaron mosqueado y que tenían cierta relación con lo que estaba escribiendo:

Las imágenes son parte de un folleto informativo de la Asociación Española de Matronas. Son 160 páginas de información muy útil sobre el embarazo, nacimiento del bebé, sus cuidados, la burocracia necesaria… vamos, una guía muy completa. Tal vez demasiado, puesto que tal y como descubrió @undivaga se les han colado dentro algunas pseudociencias.

  • La sofrología es una terapia alternativa new-age que se basa en la meditación (cuyo artículo en la Wikipedia tiene un único “enlace externo” denominado “Preparación a la maternidad y paternidad con sofrología” – parece que es el único ámbito de aplicación de la técnica).
  • La haptonomía o Ciencia de la Afectividad consiste en intentar que el bebé sienta la afectividad de sus progenitores durante el embarazo, concretamente a partir del cuarto mes de gestación.

Ninguno de estos dos métodos se basa en estudios científicos, y sin embargo aquí están, en una guía nacional repartida por la Seguridad Social con una tirada de más de 3.000.000 en 10 años (pág. 3 de la propia guía). Son 160 páginas y no me lo he leído detalladamente, pero a parte de un comentario de pasada sobre Complejo de Edipo y Puslaciones Incestuosas (sic.) no parece tener más pseudo… ¡espera! Que me avisan por Twitter de que en la versión digital no aparecen los patrocinadores del folleto.

¡Bingo! Tenemos más pseudociencias entre los patrocinadores. Weleda es una empresa que comercializa medicina y cosmética antroposófica con ingredientes de sus propios huertos biodinámicos. Su página web es una enorme compilación de cháchara pseudocientífica sobre “la dimensión física, psíquica y espiritual” del paciente, “salutogénesis”, “tinturas madre”… y para qué extenderme, podéis echarle un vistazo vosotros mismos. Parece que en el ámbito del embarazo y los bebés sólo venden champús y lociones, no he encontrado medicinas como tales, pero tienen una sección completa que describe los medicamentos antroposóficos. Quizá solo sea publicidad engañosa para colarnos cremas y cosméticos, quién sabe.

En definitiva, tenemos un folleto repartido por la Seguridad Social que ha pasado por las manos de tres millones de madres en diez años, que no solo promueve técnicas de preparación al parto acientíficas, sino que también hace publicidad de terapias alternativas de nula capacidad curativa o cosmética. Lo primero no es muy grave, sólo te hace perder el tiempo. Lo segundo puede provocar que alguna madre se convierta en fan de estos remedios y deje de dar medicinas de verdad a sus hijos. Y eso sí que es extremadamente grave.

Referencias

[1] Henderson-Smart DJ, Ponsonby AL, Murphy E. “Reducing the risk of sudden infant death syndrome: a review of the scientific literature” J Paediatr Child Health. 1998
[2] Carroll-Pankhurst C, Mortimer EA Jr. “Sudden infant death syndrome, bedsharing, parental weight, and age at death” Pediatrics 2001
[3] Lahr MB, Rosenberg KD, Lapidus JA. “Bedsharing and maternal smoking in a population-based survey of new mothers” Pediatrics. 2005

Anuncios

7 comentarios en “La ciencia del embarazo

  1. Efectivamente, Carlos, el embarazo, el parto y la crianza del bebé son campos abonados para el magufismo y la pseudociencia. A ello se añade el hecho de que a las mujeres a menudo se nos trata como menores, incapaces de decidir por sí mismas lo mejor para nosotras y para nuestro hijo, necesitadas de palabras tiernas y suaves como inmaduras que somos. La mayoría de libros para futuras madres están escritos con un lenguaje paternalista verdaderamente insoportable y los autores ni siquiera se ven en la necesidad de explicar científicamente sus planteamientos. Esto es especialmente patente en el caso de los defensores de diversos tipos de educación del sueño: doctor Estivill vs. colecho (entendidos ambos como dos extremos entre los cuales hay otras muchas formas de hacer las cosas). Concretamente con uno de los extremos, el del doctor Estivill, ha habido una auténtica fiebre en España, ha vendido decenas de miles de libros y su “método” se ha aplicado durante años, sin olvidar que dicho “método” es considerado por muchos profesionales no necesariamente partidarios del colecho como una forma de maltrato. Es decir, el riesgo no es simplemente aplicar prácticas sin pruebas científicas: a veces estamos hablando de prácticas crueles y potencialmente traumatizantes sin pruebas científicas.

    En cuanto a la segunda parte de tu artículo (pseudociencias y demás) la parte directamente magufa del manual puede leerse entre las páginas 20 y 35 aproximadamente. Es ahí donde está todo lo de la sofrología, la haptonomía y demás timos para sacar el dinero a los padres. Pero en el resto del manual, aunque se exponen cosas que en principio no se contradicen con el sentido común (es decir, con los prejuicios más habituales en una madre española del año 2000 y pico), no se prueba nada científicamente. No digo yo que tengan que explicarlo todo pormenorizadamente, porque entonces en vez de una guía de 160 páginas les saldría una de 4000, pero sí podrían al menos citar los estudios en los que se basan. ¡Ah, que apenas hay estudios! Bueno, pues si apenas hay estudios admitidlo con tranquilidad, decid: “esto normalmente se ha hecho así y de otra manera, pero realmente no hay pruebas de que sea la mejor forma de hacerlo” y ya está. Pero para qué van a tratarnos como seres pensantes… Si apenas somos algo más que animales de cría. Una amiga, que tuvo a su hijo un par de años antes que yo, bromeaba sobre el tema: “cuando estás embarazada parece que de repente pierdes un 20% de tu CI”. Y me veo obligada a darle la razón, porque es cierto que así es como te tratan.

  2. Efectivamente, de eso es de lo que pretendía hablar a la hora de escribir el post: las condiciones a la hora de dar a luz y la capacidad de decisión que tienen las parturientas en todo esto. Y todavía escribiré sobre ello, principalmente por que yo (nosotros) puedo comparar entre España y Suecia, donde no se trata a las embarazadas como a enfermas. Todo el embarazo lo lleva una matrona y sólo ves al ginecólogo en caso de problemas o enfermedades. Para dar a luz tampoco! Pero escribiré sobre otras cosas en medio, te mencionaré en twitter cuando lo escriba. Y gracias por la respuesta tan extensa! 😀

  3. Pingback: La (pseudo)ciencia del embarazo según la Asociación Española de Matronas | La web de Maco048. Noticias criminología

  4. Pingback: Más pseudociencias durante el embarazo: reflexología | Haciendome el Sueco

  5. Pingback: Primer aniversario del blog! | Haciéndome el Sueco

Los comentarios están cerrados.